El 23 de septiembre de 1826, Jean Gailhac, a los 23 años de edad, fue ordenado sacerdote en Montpellier. Era la realización de un deseo que había llevado consigo desde la infancia: ser un sacerdote santo y bueno. Doscientos años después, nosotras, sus hijas, las Religiosas del Sagrado Corazón de María, seguimos viviendo de la gracia de aquel día.
Aquella única ordenación se convirtió en fuente de vida para miles de personas. El Padre Gailhac comprendió el sacerdocio no como un estatus, sino como una entrega total de sí mismo. Su corazón, movido por la compasión en el hospital de Béziers, vio a las mujeres y a los niños que la sociedad había abandonado. De esa compasión nació el Refugio del Buen Pastor en 1834 y, en 1849, nuestro Instituto.
El Padre Gailhac nos dejó dos pilares para nuestra vida y misión: la Fe y el Celo. La fe le permitió ver la realidad y las necesidades de su tiempo. El celo le impulsó a actuar. Su sacerdocio nos enseña que la verdadera fe debe hacerse visible en la vida, en el trabajo y en la acción. «Que una fe viva os guíe; que un amor sin límites os inflame en un santo celo», escribió.
Como Directora del Noviciado, veo este legado vivo hoy mientras acompaño a nuestras novicias hacia sus Primeros Votos. Ellas están aprendiendo las mismas lecciones que su sacerdocio nos enseñó: mirar con compasión y permanecer fieles mediante el discernimiento de la voluntad de Dios. Para el Padre Gailhac, el sacerdocio nunca fue un privilegio, sino una entrega total a los demás.
Los Primeros Votos, como la ordenación sacerdotal, son un paso de uno mismo hacia la misión — del «¿Qué voy a recibir?» al «¿Cómo puedo dar vida?». Ut Vitam Habeant — Para que tengan Vida. Doscientos años después, la misma gracia sacerdotal que llamó al Padre Gailhac en Francia llama hoy a jóvenes mujeres en el Noviciado del Sagrado Corazón de María, en Zambia, a decir «sí», para que todos tengan vida en abundancia.
Que este bicentenario renueve en todas nosotras la gracia de nuestro primer «sí».
Venerable Padre Gailhac, ruega por nosotros.
Por la Hna. Florence Muuka, RSHM
Directora del Noviciado
Septiembre de 2026
